mercoledì, agosto 25, 2010

Preguntas del pulento, los choros y el pingüino de humboldt

Hoy caminando por afuera de la iglesia de Santa Ana pensé...
(y no, no soy demasiado bonita para eso)

Si con el terremoto quedó tanta iglesia en el suelo como dicen. ¿Estará dios de allegado? ¿con el patecabra? o ¿habrá tenido que irse a su casa más cercana? ¿En Argentina? ¿Perú? ¿Bolivia? ¿Chile no tiene dios?

Pero no solo pienso en la iglesia cuando camino, también pienso en la actualidad nacional y me entró la duda…

Si la respetable (ahora ex)evaluadora de CONAMA considera que quienes están contra las Termoeléctricas de Punta de Choros somos hippies de mierda y Sebastian Piñera, nuestro presidente, durante su campaña manifestó literalmente estar en contra de la construcción de las centrales, entonces ¿el Presidente de la República de Chile es un hippie de mierda? ¿ese no era el hermano? ¿una funcionaria de gobierno califica de mierda a Piñera? ¿no podremos mejor dejar a un hippie normal de presidente y a este mandarlo a la mierda?

¿Será que con lo de Punta de Choros nos sacaron a muchos los choros del canasto? ¿o será a caso que es muy choro oponerse a Punta de choros?

Ojala, que a los más de dos mil personas que salimos el martes a protestar en Santiago, los miles de regiones y a los aun más que saldremos este sábado no nos coman con limón.

Chao pescao

lunedì, giugno 28, 2010

Zombie

RAE dice:

Zombi.
(Voz
, de or. africano occid.).

1. m. Persona que se supone muerta y que ha sido reanimada por arte de brujería, con el fin de dominar su voluntad.

2. adj. Atontado, que se comporta como un autómata.


Han pasado muchas cosas desde la última entrada, son casi cinco meses, pero principalmente creo que soy un poco menos zombi, no tengo claro de que quiero hacer en la vida, solo muchas ideas un poco locas, que no lo serían tanto si tuviese la capacidad de concentrarme y trabajar seriamente por lo que quiero, en cambio suelo dejar que las ideas se disuelvan o reaccionar demaciado tarde, especialmente en el último tiempo.

Quiero que las cosas funcionen, estoy un poco cansada de pelear, de tener paciencia y energía, pero bueno, sigo aquí y con el descontrol de mi voluntad totalmente bajo mi poder.


p.s: este zombi de hada con botas no solo mantiene muerto este blog, también he creado otro, un poco más verde, tal vez estoy así, más queltehue y menos hada, en fin.

lunedì, dicembre 07, 2009

Ni hada ni con botas

Es raro, me siento como en otro planeta, o mejor dicho en otra realidad.

No tengo noción del tiempo, no sé como pero me vi revisando bloggs de gentes, los de siempre y un par de amigos de los de siempre (espié a una amiga de Mari que no conozco pero que en un momento me encontré viendo su página) y no me pasó una ni dos veces, me pasó todo el rato, que veía las fechas de los post y no me calzaban, como alguien iba a escribir el 11 de noviembre del 2009, incluso ahora que lo escribo me parece raro, porque en mi mente esa fecha aun no llega, ahora es noviembre, noviembre 6.. o 7.. no sé.

La verdad tampoco es algo que me resulte molesto, ni cómodo, no me resulta, solo que mi mente se demora más, mucho más de lo normal en internalizar la información, porque realmente nunca la internaliza, de lo contrario solo me hubiese pasado una vez. Pero tampoco me importa no tener una mente ágil, no me importa si el computador se pega y me demoro el doble de lo que debería demorarme (de hecho estoy ocupado el computador antiguo solo, porque esta siempre aquí dispuesto, no hay que pensar donde sentarse ni ponerle el cable) porque no me importa que el tiempo pase. Quizás sea un circulo vicioso, sin sentido del tiempo el tiempo no es relevante y como no es relevante no lo siento. O tal vez es porque no tengo nada que hacer, nada importante. O tal vez nada de lo que hago (y de lo que he hecho) me resulta importante ahora, ni siquiera perder el tiempo.

Pero es más que el tiempo, es el sentido de realidad el que he perdido, como que todo lo que pasa es irreal, es un sueño largo y horrible, es mentira, es una película o como una película, como estar del lado manipulado de la matrix o adentro del cerebro de Truman.

Dudo que el tiempo sea real, que las acciones sean reales, que mis recuerdos sean reales o fueran reales alguna vez, dudo que las personas sean reales, que los sentimientos sean reales, que yo sea real.

Tengo tan poca concentración tan poco sentido de realidad que ni mis métodos más probados de evación de la realidad funcionan, tal vez como nada es real, no surgen efecto. Las novelas me llevan a mundos y realidad maravillosas, pero me encuentro trasladada a ellas viviendo la misma realidad-no real que aquí, y como trato de alargar al menos la imagen de un espacio bello, se me acaba la historia en tan poco tiempo que no he alcanzo a dejar de llorar desde la última vez que no tenía historia en que pensar. Y si no es una historia, si no es el cuento de alguien resulta menos aun, porque no logro internalizar lo que leo, y Darwin suena como la profesora de Charlie Brown.

Tal vez tiene razón la canción de Jose, y todos los caminos me llevan a donde mismo, a los mismos sentimientos, a la misma pena y desamparo.

En fin, la verdad esto de escribir aquí tampoco me hace sentido ya, ni siquiera "hada con botas" me resulta cómodo. En algún momento de la vida, hace algunos años atrás cuando el sufrimiento por el desamor de mi primer amor dio paso a la felicidad constante por la tormenta superada, la forma bastante rebuscada que encontró mi mente para explicar mi estado de ánimo era esa, como un hada que anda revoloteando feliz de la vida pero con un par de botas pesadas que a ratos le hacen perder altura y rozar el suelo con la punta, pero hada igual. Ahora no puedo estar más lejos de esa imagen y es más, los recuerdos de que esa imagen, de yo como un hada, fue completamente adoptada por quien yo veo como el rey de los lagartos y quien con su desición de fugarse de mi lado y de la realidad que hasta hace poco compartiamos (y yo compartia con ustedes) me produjo el intrincado y poco claro estado que ahora trato de explicar con resultados muy bajos, me produce dolor, nostalgia y más me parece una burla de mi yo pasado que algo que me pertenezca.

Podría decir que no volveré a escribir más en este espacio, pero sin duda sería otra más de mis afirmaciones dudosas que he hecho habituales este último tiempo, como que seguiré estudiando inglés, que buscaré trabajo, que de a poco me sentiré mejor. Probablemente será como el resto de las cosas que hago, sin pensarlas, sin cuestionarlas, obligándome a algunas cosas como levantarme de la cama cada mañana.

Demaciadas divagaciones, tal vez en parte no quiera escribir más porque solo tengo eso, divagaciones y soy incapaz de reflejar ni un pedazo ínfimo de ellas aquí y parece que tampoco me interesa intentarlo.

Hoy..

Por su atención, muchas gracias.

lunedì, novembre 23, 2009

Quien sabe...

Cristina dijo:
Alguien que cuide de mi

que quiera matarme
y se mate por mi­
alguien que cuide de mi­
que quiera matarme
y se mate por mi­

Joaquín dijo:
Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardin;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.


Yo creo que ninguno de los dos sabía lo que escribia.
Yo creo que ninguno de los dos quedó viudo antes de casarse...
O quizás Sabina lo sabía y yo en realidad estoy más muerta que viva.

giovedì, ottobre 29, 2009

Nueva en el negocio

El viernes pasado, es decir hace una semana, pasé a formar parte de la fuerza laboral de profesionales cesantes del reino de Chile, no porque me hayan echado del trabajo, porque no tengo, sino que me echaron del clan de los estudiantes.

Ese día fue raro, amanecí ultranerviosa pero a la hora de no sentía nervios ni nada en el mundo, solo un poco de curiosidad y hasta disfrute aparte de alegría por sentirme muy bien acompañada.

Pero quisas más extraños fueron los días siguientes, cuando estaba como aturdida aun, hasta el lunes cuando volvio a ser semana, con cosas que cumplir, cuando empecé a salir de mi estado de latencia, donde no sentia cosas, no pensaba cosas y trataba de no hacer cosas que no fueran del seminario porque me comia la culpa de pasarlo bien cuando tenia que estar concentrada en producir.

Entonces la cabeza empezó a funcionar... el corazón deshilachado que tengo se le ocurrió sentir las cosas pendientes y yo a adquirir una extraña postura como de felíz por compromiso, ya, si, bien, estoy felíz de sacarme un peso de encima, de que se acabe, de que empiecen cosas nuevas, de que haya resultado bien, pero no me había dado cuenta que tenia tantas intranquilidades... penas pendientes... y no me resulta no más andar radiante como los días veraniegos horripilantes que nos aplastan en la comarca de santiago.

Ando con pena acumulada y creo que esta empezando recien...